martes, diciembre 12, 2017

Morir: Sorprendentemente inspiradora

Dando por sentado que lo que estaba a punto de ver en pantalla iba a provocarme una depresión profunda, en algún momento del 65SSIFF me metí en la proyección de Morir (ID, Fernando Franco, 2017), que cuenta el desalentador proceso por el que pasa Marta (Marian Álvarez) al enterarse de que su novio Luis (Andrés Gertrúdix) está enfermo y le quedan tres telediarios.

Alegre el asunto, a que sí.

Morir - Cartel

Pues no os lo vais a creer pero, aunque sí que es un pelín lenta, Morir no es sólo una cinta interesante y bien elaborada, sino que cuanto más hablo de ella más me gusta.

Con un argumento de este tipo parece que todo va a girar en torno a lo dura que es la vida y lo triste que es el que alguien a quien quieres esté a punto de estirar la pata, pero en realidad lo que intenta hacernos entender esta película es cómo el ver la muerte de cerca puede cambiar a las personas hasta el extremo -Luis se vuelve cada vez más egoísta y desagradecido según va evolucionando su enfermedad-, y la cantidad de conflictos que surgen en torno a una coyuntura de este tipo.

Andrés Gertrúdix (Luis)

En Morir, Luis es prácticamente un accesorio para mostrar el desarrollo del personaje de Marta, que es la que importa en toda esta historia. El deterioro del vínculo entre ambos transmite de manera clara y -afortunadamente- muy poco lacrimógena lo angustioso que es estar atrapado en una relación de dependencia en la que tener poco tiempo de vida por delante parece razón suficiente para hacer lo que a uno le dé la gana, incluyendo maltratar psicológicamente y sin piedad a quien haya alrededor.

Marian Álvarez (Marta)

Hay que verlo estando contento porque obviamente la temática ligera no es, pero este drama te obliga a plantearte ideas en las que probablemente no habías pensado nunca y, lo que es más importante, lo hace sin caer en chantajes emocionales, ya que Marta es un personaje suficientemente fuerte como para que el espectador sea consciente en todo momento de que la situación no va a acabar con ella.

Marian Álvarez (Marta), Fernando Franco y Andrés Gertrúdix (Luis) - Rueda de prensa de Morir

Total, que la recomiendo mucho. Y si queréis saber más del proceso de creación, también podéis ver la rueda de prensa, que fue bastante interesante.

martes, noviembre 28, 2017

Contrariedades de la vida adulta

El viernes pasado en la oficina, al ver a mi compañero Kermit disponerse a abandonar su mesa con un trolley de ésos pequeñitos que valen como equipaje de mano:

Yo - ¡Te vas de viaje! ¿Adónde vas?
Kermit - No me voy; ahí hay una Play Station 4 -señala el trolley vagamente con el dedo-.

...

Yo - Llevas una Play Station 4 en una maleta.
Kermit - Sí. Tengo el lunes libre y acaban de sacar el Call of Duty nuevo -Kermit se encoge de hombros-, así que he dicho, me voy a comprar una Play Station 4. Y me la he comprado.


Y ya está.


Y esto os lo cuento para la próxima vez que penséis que ser adulto es una mierda. Es verdad que tienes que pagar facturas y hacerte la comida y fingir que tu cuñado te cae bien, pero también puedes pedirte el lunes libre y pasarte tres días del tirón jugando a Call of Duty sin dar grandes explicaciones. Vidas más duras se han visto.

miércoles, noviembre 08, 2017

Que Blade Runner 2049 no es sexista

Las críticas están poniendo por las nubes, y con razón, a la muy recomendable Blade Runner 2049 (ID, Denis Villeneuve, 2017). No voy a hacer una crítica porque las tenéis a patadas en internet, pero vamos, es visualmente lo mejor que he visto en años (la vi en un IMAX, haced lo mismo si podéis), los actores son fantásticos, los personajes a los que dan vida aún más y, salvo por un par de lagunas importantes en la historia -que sospecho Villeneuve ha puesto ahí adrede-, a nivel argumental es estupenda también.

Blade Runner 2049 - cartel
¿Sabéis qué otra cosa hay a patadas en internet? Artículos diciendo que la peli es sexista.

Qué aburrimiento, de verdad.

Pero venga, en un intento más por hacerle entender al mundo que a veces hay otros motivos aparte del machismo para hacer cosas en la vida, vengo a explicar por qué, en mi humilde y obviamente correcta opinión, el título que nos ocupa no destila desdén hacia las mujeres en absoluto. 


INCISO

Para los nuevos,

a) soy una mujer y

b) el feminismo moderno me pone de los nervios.

Podéis saber a qué me refiero leyendo alguna otra cosa que he escrito. Añado la palabra "moderno" porque sí le tengo un gran respeto a activistas que luchan por ilegalizar matrimonios forzados, a quienes hacen campaña por visibilizar violaciones y en general a cualquiera que le tire cosas a la cabeza a esas personas especiales que dicen que una mujer si no tiene hijos no está cumpliendo con su misión en la vida y "está incompleta". Pero las chicas que se enfadan cuando un hombre les sujeta la puerta al pasar porque "te piensas que necesito la ayuda de un hombre para todo" y en general las que utilizan su género para liberarse de toda responsabilidad (véase "no me ascienden porque soy una mujer, no porque la última vez que fui productiva fue en el 92" o "mi película no se hace famosa porque soy una directora, no porque el argumento sea un tedio y hasta a mí me cueste verla") me ponen mala.

FIN DEL INCISO


Para este ejercicio voy a utilizar un artículo de The Guardian en el que Anna Smith (ni idea de quién era hasta ahora, pero bueno, hola Anna) explica en detalle lo que ella considera son las múltiples vertientes sexistas de la cinta que nos ocupa.

Cuanto menos sepáis de lo que pasa en esta historia, más interesante la vais a encontrar, así que si no la habéis visto os recomiendo que no sigáis leyendo. Por si aún así queréis continuar, marco los spoilers con la etiqueta SPOILER y cambio el color del texto a blanco para que a primera vista no se vea nada, así que para leer el contenido etiquetado, seleccionad el párrafo que toque.

Como introducción y de manera muy resumida, la historia sucede en el universo que creó Ridley Scott en 1982 para Blade Runner, en el que seres fabricados con aspecto totalmente humano, llamados replicantes y construidos como mano de obra para colonizar otros planetas, deciden que su creador les ha hecho con una esperanza de vida deprimentemente corta y, como es lógico y normal, se cabrean y se ponen a matar gente. En 2049, K (Ryan Gosling) es un nuevo modelo y su trabajo es encontrar y retirar a los androides antiguos que no están construidos para obedecer, lo que, dada la cercanía a nivel de especies entre humanos y replicantes, viene siendo ser un asesino a sueldo. Dicho esto:


Joi

Ryan Gosling (K) y Ana de Armas (Joi)

El elemento más fácil de interpretar como sexista en Blade Runner 2049 es Ana de Armas dando vida a Joi, un software diseñado para ser tu novia fiel y esperarte en casa preparando la cena y soñando con tu regreso. Este personaje, claro, es disneylandia para alguien con ganas de ver trazas machistas por todas partes, así que, efectivamente, Anna Smith comenta:


"¿Cómo vamos a admirar a un héroe cuya relación principal es con una mujer que ha creado él mismo, que cumple con todos sus deseos y que puede ser encendida y apagada cuando a él le apetezca?"


Querida Anna, resulta que aquí el colega K es la persona que está más sola de todo el mundo entero; es un marginado y no le quiere nadie, entre otras cosas porque no sólo es un replicante, que ya es suficientemente malo en la sociedad representada, sino que además es un Blade Runner, así que ni otros replicantes le tienen aprecio -o así lo he entendido yo. Hay bastantes detalles difíciles de pillar a ciencia cierta-. Pues bien, esta soledad extrema se afianza con el conocimiento de que este hombre para tener una novia se la tiene que comprar. Así que no, la ausencia de libre voluntad de Joi no es un elemento decorativo puesto ahí para que los machos del mundo se emocionen con la idea de una mujer programable, sino que es parte del personaje de Gosling.

O no, yo qué sé lo que estarían pensando Villeneuve y su guionista cuando escribieron el personaje. Pero a mí me parece que Joi mejora la construcción de la personalidad de K una barbaridad.


Teniente Joshi

Robin Wright (Teniente Joshi)

La jefa de K, que por cierto da un poco de miedo, está representada por Robin Wright y también es mencionada en el artículo de Smith:


"Robin Wright está fantástica pero infrautilizada [...] Mientras tanto, la Joshi the Wright parece sentirse atraída por K, pero no se le permite utilizarle con fines sexuales ¿Dónde está su amante holográfico, su Joi?"


De todos los fantabulosos secundarios que hay en esta película, Joshi -desde mi punto de vista- es la que no está infrautilizada en absoluto. A otros yo les habría dado más metraje, pero la teniente ésta en concreto sale cuando tiene que salir. Lo que pasa es que no hay forma humana de defender que a través de este personaje se intuye machismo -tiene hombres a su cargo, no se sabe quiénes son sus jefes y da la sensación de estar a punto de pegarte un tiro de un momento a otro-, y la infrautilización es la carta blanca de las quejas, ya que no hay manera objetiva de medir cuánto hay que emplear a un personaje para que se considere que ya ha salido suficiente tiempo en pantalla. Por tanto, a menos que un secundario sea prácticamente coprotagonista, en todas las situaciones se puede decir que se ha utilizado de menos a fulanita o a menganita. Obviamente lo que hay que hacer es dar todos los papeles principales a mujeres, todos los secundarios a mujeres también, las extras que sean chicas también por si acaso, y así nos aseguramos de que no se menosprecie la presencia femenina en pantalla.

Sobre el amante holográfico, no veo claro que a nadie le vaya a interesar lo que hace esta señora en su casa. Es evidente que vamos a ver más detalles de la vida del protagonista que de la de los secundarios; esta mujer tendrá un Joi versión maromo en su salón, o un marido, o una novia, o un harén, qué más da. No le veo sentido a meter escenas mostrando la vida privada de un personaje secundario sólo para que las ultrafeministas no se sientan desplazadas. Eso por no mencionar que la dureza del personaje se hace más patente al no intuirse ningún tipo de pareja en su vida.


Mariette

Mackenzie Davis (Mariette)

La cada vez más popular Mackenzie Davis le pone cara a Mariette, una espabilada prostituta que interactúa en un par de ocasiones con K:


"La Mariette de Mackenzie Davis aparece como un prometedor y fuerte personaje que es capaz de devolver los golpes que recibe, pero también es una prostituta SPOILER que es utilizada literalmente como una marioneta" FIN DEL SPOILER


Al margen de que nadie se agobie con las implicaciones morales de que K se gane la vida matando gente pero sí con que la señorita Davis se cepille a gente por dinero,

a) No veo por qué tener un burdel por oficina le va a restar validez a un personaje

b) El universo presentado muestra a los replicantes como humanos de segunda que tienen que hacer lo que sea por sobrevivir, así que muchas opciones no hay (otro replicante que aparece se dedica a cultivar gusanos. Así está el nivel de glamour). Aparte, claro, de que en general están fabricados con el fin de cubrir tareas sociales específicas (lo que vienen siendo esclavos), así que la creación de prostitutas tiene todo el sentido del mundo

c) Mariette quiere representar a una mujer extraordinariamente fuerte y con una gran capacidad de adaptación y supervivencia, y pocos empleos hay como la prostitución que dejen claro que alguien es capaz de salir adelante a cualquier precio. Así que, de nuevo, la elección del trabajo de esta chica hace que su personaje sea más completo

SPOILER

d) "Es utilizada como una marioneta", para el que aún tenga pendiente ir al cine y no sepa de qué estamos hablando, se refiere a una escena en la que Mariette se acuesta con K. Pues bien, el que estos dos se enrollen es literalmente la única razón por la cual la presencia de esta chica está justificada en la película. La función real de este personaje es endosarle al prota un GPS para que el ejército ése chungo de replicantes le pueda seguir la pista, para lo cual tiene que pillarle en un momento vulnerable (que se da después de que se acuesten). Para que este momento suceda, ella tiene que ser una prostituta porque K está enamorado de Joi y por tanto no está emocionalmente disponible, así que la única manera de pillarle en un arrenuncio de éstos es utilizando lo único que Joi no le puede proporcionar: contacto físico. Para el empleo de esta muchacha no había muchas opciones que fueran a funcionar

FIN DEL SPOILER

El problema con estas cosas es que un papel cuyas características están totalmente justificadas y que ayuda a mejorar el desarrollo de la historia al final parece que lo único que tiene mencionable es que se acuesta con la gente por dinero. Y así no llegamos a ninguna parte.


Luv

Sylvia Hoeks (Luv)

Luv (fabulosa Sylvia Hoeks) es una replicante a las órdenes de Wallace (Jared Letto, dueño de la empresa que fabrica los nuevos modelos), que se pasa zurrando gente media peli y que tiene pinta de tarada aterradora que te va a matar mientras duermes. La mujer da pavor y es probablemente mi personaje favorito. Sobre ella:



"[...] y con la glacial villana 'Luv' de Sylvia Hoeks te lo pasas en grande, pero es esclava de su jefe* (siniestro creador de replicantes Wallace, interpretado por Jared Leto)"



*La palabra para "jefa/e" en inglés es "boss" y cubre ambos géneros; la escritora del artículo especifica "male boss" en el original del fragmento que acabo de traducir, para dejar claro que el problema no es que Luv esté a las órdenes de alguien, sino el que ese alguien sea un hombre.



Aquí la situación es la siguiente: Wallace no sale prácticamente nada en las casi tres horas que dura todo este tema -ése sí que está infrautilizado- y Luv sale mogollón de rato -no le sobra ni un minuto, también os digo-, así que me da que lo que pasaría si la jefa fuera una mujer y Luv estuviera interpretada por un hombre es que el artículo de Smith diría que sí, la jefa mola y es una mujer, pero al que le dan más protagonismo en pantalla es al subordinado ése. ¿Veis cómo funciona esto? A ojos de esta gente no hay forma de no ser machista porque eligen sólo los detalles que les convienen a la hora de formar una opinión.


Sexualización

Blade Runner 2049 - Fotograma del desierto radiactivo ése que está lleno de estatuas sexis

Al margen de encontrar datos sexistas en cada uno de los personajes femeninos, el artículo también habla de la sexualización de la mujer en general:


"Imágenes sexualizadas de mujeres dominan los impresionantes paisajes urbanos futuristas, desde bailarinas haciendo piruetas hasta estatuas gigantes de mujeres desnudas en tacones cerniéndose sobre K mientras él avanza en su viaje"


Lo de las tías gigantes medio en bolas es cierto y útil para crear una atmósfera de decadencia (como la propia escritora comenta un poco más adelante en el artículo), pero lo de las bailarinas me ha llegado al alma; de todas las disciplinas que existen de danza, se me ocurren pocas que estén menos sexualizadas que el ballet. La danza clásica intenta resaltar la belleza y la elegancia, pero lo sexual, venga ya. Ni los movimientos tienen nada de erótico, ni el vestuario está diseñado para provocar, ni nada de nada. Y las bailarinas que aparecen aquí son las de toda la vida, con el tutú y las zapatillas de punta y toda la pesca, no os creáis que se han salido del tiesto para que den más morbo de la cuenta. Incluir bailarinas clásicas en el concepto "mujeres sexualizadas" desde mi punto de vista significa que cualquier cosa que contenga a una mujer vestida con algo que no sea un saco de patatas va a considerarse sexual -cosa que, irónicamente, sí que es sexista-. Lo que sólo me da más razones para pensar que este artículo y su opinión asociada están sesgados por todos lados.


También hay menciones a cómo la peli tiene poca diversidad racial, pero el racismo imaginario puede ser una de las pocas cosas que me cansen todavía más que el machismo inventado, así que mejor por hoy voy a pasar del asunto.



Total, que no es que crea que se están sacando las cosas de quicio y de contexto con el machismo en el cine, es que creo que la gente se está sencillamente inventando dicho machismo cuando da con cualquier producto que no esté protagonizado por una mujer fuerte e independiente y en el que los hombres no pinten nada. Mucho me temo, y cada vez lo veo más claro, que antes de que se alcance una igualdad real entre hombres y mujeres vamos a tener que pasar por una supremacía femenina equivalente al machismo rancio de hace unos años pero con los sexos cambiados y con mujeres haciéndose las víctimas por todo y asignando cada problema en sus vidas a la opresión del heteropatriarcado.


Igual un día de éstos me subo al carro. Si puedo culpar de todos mis follones a los hombres no sé qué hago responsabilizandome yo misma de los líos en los que me meto.

Tengo tanto que aprender.


p.d. Gracias a Manzo por enviarme el artículo, a Mafalda (a.k.a. mi madre) por resolverme dudas sobre la Blade Runner original y a la gente del SSIFF (La Claqueta MetálicaMoobys, Cine YearLa Revista Cinemática) por discutir sobre este tema largo y tendido a ver si así conseguíamos resolver las lagunas ésas de las que hablo al principio del post.

jueves, octubre 19, 2017

FIRE KILLS CHILDREN

Mirad lo que se ha encontrado mi compañero de piso por casa:



Efectivamente, es una caja de cerillas que reza



¡PELIGRO!
EL FUEGO MATA A LOS NIÑOS


Mi elemento favorito es el crío de la imagen, que te pide con la mirada que llames a los servicios sociales porque su madre le ha prendido fuego otra vez.

Así que eso, con los adultos no hay problema porque somos todos ignífugos, pero si hay niños cerca acordaos de tener cuidado con las llamas.

sábado, septiembre 30, 2017

Wonders of the Sea 3D y La odisea: los Cousteau están en el SSIFF todo el día

Porque la vida es extraña, ahora Arnold Schwarzenegger narra documentales sobre peces. Así que teniendo como única motivación el que me hacía ilusión ver a este señor en persona, me fui el otro día al cine en el que proyectaban Wonders of the Sea 3D (ID, Jean-Michel Cousteau y Jean-Jacques Mantello, 2017) que, resulta, es una preciosidad visual y te da ganas de dejar tu trabajo y dedicarte a bucear durante el resto de tu vida.

Wonders of the Sea 3D - Cartel

Obviamente argumento no tiene ninguno -coral, pez, pez, coral, crustáceo, pez grande, otro crustáceo. Y así hora y media-, pero es instructivo, bonito de ver y con un 3D muy logrado, acompañado por efectos de sonido que hacen que el resultado final sea realmente espectacular.

Si podéis verlo en el cine con las gafas y todo el asunto del 3D, os lo recomiendo.

Wonders of the Sea - Fotograma (os diría quiénes son los que salen en la imagen, pero vestidos así no los distingo)


Lo único malo es que los Cousteau en todo lo que hacen meten un mensaje ecologista al final, con lo que te comes imágenes deprimentes de mares medio muertos. Triste pero necesario, supongo.

Lo que por cierto me recuerda que vi otra peli sobre esta familia en el festival del año pasado y no os la llegué a contar, así que os hago un resumen rápido, aprovechando que estamos con los peces y eso.


La odisea (L'Odyssée, Jérôme Salle, 2016)

La odisea - Cartel


La Odisea cuenta la vida del explorador Jacques Cousteau (Lambert Wilson), que por lo visto era a partes iguales un entregado ecologista y un mujeriego bastante impresentable, y la de su hijo Philippe (Pierre Niney), que siguió sus pasos como explorador del mar (toda la familia está metida en el tema, por lo que enseñan en Wonders of the Sea).

Lambert Wilson (Jacques Cousteau)


Este drama empieza bien porque al principio es ágil y avanza de forma bastante ligera, pero al cabo de un rato pierde ritmo y se hace un poco larga. Eso sí, es estéticamente muy agradable de ver (el mar es lo que tiene), los actores hacen un buen trabajo (los dos mencionados arriba y también Audrey Tautou, que interpreta a la sufrida mujer de Jacques) y consigue transmitir eficazmente el amor que siente esta familia por el mar, aunque sin alejarse nunca del plano personal.

Así que no creo que sea la peli de vuestra vida, pero se deja ver sin problema.

Si sois gente peculiar y os interesa la rueda de prensa de La Odisea, la podéis ver aquí, y si queréis ver la de este año, Wonders of the Sea 3D, la tenéis aquí, aunque en ésta última hablaron de lo que les dio la gana a ellos en vez de hacer caso a los periodistas, así que merece la pena más bien poco.


El festival termina hoy; en breve dejaré de dar tanto la turra con el cine (siendo "tanto" una palabra importante). Cuando acabe igual puedo apuntarme a clases de submarinismo o algo.

jueves, septiembre 28, 2017

65SSIFF: estrenos 29 de septiembre

Aprovechando que mañana estrenan en España un par de pelis que he visto estos días, os cuento mis impresiones para ayudaros a decidir qué ver:


La Cordillera (ID, Santiago Mitre, 2017)

La Cordillera - Cartel

Como proyección especial dentro de la Sección Oficial del 65 Festival de Cine de San Sebastián se ha proyectado este título, cuyo protagonista es el presidente de Argentina (Ricardo Darín), que tendrá que lidiar con una importante decisión política y a la vez encargarse de que la delicada salud mental de su hija (Dolores Fonzi) no se termine de ir a pique.

Dolores Fonzi (Marina Blanco)


A medio camino entre lo político y lo personal, La Cordillera intenta ser súper misteriosa e intrigante pero, aunque a ratos lo consigue, al final lo que hace es más bien sembrar mil dudas que nunca se resuelven. No es en absoluto aburrida pero tampoco acaba de conseguir enganchar, y no deja una sensación nada satisfactoria al terminar de verla. La recomiendo si no tenéis nada mejor que ver, pero tampoco pasa nada si os la saltáis.


La llamada (ID, Javier Ambrossi y Javier Calvo, 2017)

La llamada - cartel

María (Macarena García) y Susana (Anna Castillo) son dos adolescentes de ésas que no se separan casi ni para dormir, que están pasando el verano en un campamento de monjas y cuyo sueño es triunfar con su grupo de electro latino. Todo normal si no fuera porque, ojo, a María se le aparece Dios por las noches y le canta canciones de Whitney Houston.

María (Macarena García) y Sor Bernarda (Gracia Olayo)


No os vayáis. Que mola. Ya se que no tiene ningún sentido, pero igual precisamente por eso esta comedia es una juerga. Las dos protagonistas son unas Jennies de tomo y lomo y las dos monjas que llevan el campamento (Belén Cuesta y Gracia Olayo) son una risa también. Incluso como musical es más que tolerable porque hablan mucho más de lo que cantan, además de tener una música estupenda. Vedla. De verdad. Tiene cero pretensiones y te deja de un humor estupendo.

Javier Ambrossi y Javier Calvo - Rueda de prensa de La llamada

Y ya está. Si queréis ver las ruedas de prensa, la de La Cordillera está aquí y la de La llamada la podéis ver aquí. Se dejan ver, son todos gente entretenida.

Aún me queda día y medio de festival, así que volveré pronto con más carteles de pelis y críticas y cosas de éstas. No vaya a ser que me echéis de menos.

miércoles, septiembre 27, 2017

Cómo contraer disentería

Dejadme que os cuente algo que no tenga que ver con cine, a ver si así evitamos que nos dé una sobredosis:

Hace no mucho una amiga me invitó a una barbacoa en su casa, y allí conocí a una encantadora pareja española que convirtió la habitualmente agotadora experiencia de acudir a una fiesta en la que no conoces a nadie en una tarde de lo más entretenida. Vamos a llamarles Sandy y Danny.

Entre unas cosas y otras acabamos hablando de mi deleznable excompañera de piso, lo que nos adentra en el sórdido tema de los malos habitantes en casas de alquiler. Así me entero de que el padre de Danny trabaja adecentando propiedades entre un inquilino y el siguiente.

Danny - Si te digo las cosas que he visto en esos pisos, uf -Danny ayuda a su padre con algunos trabajos-. Mira, una vez fuimos a vaciar el piso entero, a deshacernos de los electrodomésticos viejos y eso, y cuando abrimos la nevera ahí se movía todo.

Me estaba quedando yo sin material para mis pesadillas. Gracias Danny.

Yo - NO FASTIDIES QUÉ ASCO.
Danny - Ya te digo.
Yo - ¿Y qué hicisteis?
Danny - Pues precintar la nevera y deshacernos de ella cerrada.

Gente de recursos. Yo me habría ido a llorar a un rincón.

Yo - Aaahh pues sí, qué buena idea. ¿Y eso es lo peor que has visto?
Danny - Uy, qué va. Nos hemos encontrado lefazos en las paredes -Oh virgen santísima. ¿Es "lefazo" la palabra más desagradable que he escuchado en lo que va de año? Yo digo sí-.
Yo - PERO QUÉ DICES.
Danny - Te lo prometo.
Yo - ¿Pero en qué momento alguien siente la necesidad de eyacular en una pared?

Estoy pensando ahora mismo que igual debería dejar de juzgar a la gente. El amor no tiene fronteras y a lo mejor los muros de la casa eran súper sexys.

Sandy - Eso es para fastidiar al dueño, claro.
Yo - No sé si el inquilino es gentuza o si el casero es un hijo de Satanás y se lo ha ganado a pulso. He visto de todo.
Sandy - Mira, yo me he encontrado a unos cuantos caseros que se merecen eso y más.
Yo - En realidad yo también -les cuento lo de mi acogedora casa en Hounslow-. Pero nunca hago nada porque no quiero perder la fianza.
Sandy - Uy, hay maneras.

Mi sentido arácnido me dice de que estamos a punto de aprender algo fascinante a la par que increíblemente útil.

Yo - Por favor.
Danny - Mira, compras casquería. Restos de pescado y marisco y eso. Desmontas las luces que van integradas en el techo, metes ahí todo y vuelves a cerrar. Al cabo de unos días, cuando tú ya no estés allí, la peste será insoportable y el casero se volverá loco buscando el origen del olor.

Madre mía. Es horrible y brillante a la vez. En serio.

Yo - Si la gente a la que se le ocurren estas cosas usara sus superpoderes para hacer el bien habíamos curado el cáncer ya. Me lo apunto para un momento de crisis.
Sandy - Pero vamos yo lo que os iba a contar es sobre una compañera de piso que tuve, que era lo peor.
Yo - ¿Era lo peor por qué? ¿Otra cerda, como Bonnie?
Sandy - No, ésta es que estaba loca; cuando se aburría montaba bronca.
Yo - ¿Bronca sobre qué? ¿Contigo?
Sandy - Sobre todo con otro de los compañeros; se iba a su habitación y le gritaba por lo primero que se le ocurriera.
Yo - Menuda colgada. ¿Y qué hiciste?

Danny sonríe de oreja a oreja.

Danny - ¿Les vas a contar la peor?
Sandy - Sí.
Danny - Se lo cuento yo.
Sandy - Vale.
Danny - Pues lo que hacía Sandy era...

Este trozo de conversación me lo voy a saltar.

Sandy - DANNY ESA HISTORIA NO ERA YO DECÍA LA DEL CEPILLO DE DIENTES CÓMO CUENTAS ESO.
Danny - ¡Anda! Vaya, pensé que te referías a la otra.
Sandy - NOOOOO.

Entre risas y recuperándome de la batallita que, repito, no os pienso contar, le pido a Danny que me explique lo que sea que me fuera a decir inicialmente.

Sandy - Pues mira, un día me tenía ya tan hasta los cojones que me fui al baño, cogí su cepillo de dientes y... -Sandy hace un gesto circular, paralelo al suelo, con la mano-.
Yo - Y qué. Qué quiere decir eso. QUÉ HICISTE CON EL CEPILLO DE DIENTES.
Danny - En el servicio -imita el movimiento circular de Sandy-.
Yo - NO -Sandy y Danny se parten-.
Sandy - Sí.
Yo - ¿¿Pasaste el cepillo de dientes por dentro del servicio en serio??
Sandy - Que la tía era lo peor. Se lo merecía.


Y esa es la historia de hoy. La moraleja es que si cabreáis a vuestros compañeros de piso igual mágicamente contraéis disentería.

Sed felices y acordaos de lavaros los dientes antes de iros a dormir. En breve vuelvo con más críticas.

lunes, septiembre 25, 2017

El autor: que quiero ser escritor

Álvaro (Javier Gutiérrez) es El autor (ID, Manuel Martín Cuenca, 2017), un hombre obsesionado con convertirse en escritor que, tras sufrir un drama personal, se muda a un edificio lleno de pintorescos vecinos que le ayudarán, tanto si quieren como si no, a escribir su novela.

El autor - Cartel

Esta historia, que está a medio camino entre el thriller y la comedia -por mucho que su director se haya empeñado en la rueda de prensa en que no contiene humor en absoluto- y que es a partes iguales entretenida e ingeniosa, convierte al espectador en compañero de aventuras de Álvaro, que hará todo lo que sea necesario para cumplir su sueño de escribir un libro.

Suena entrañable pero el asunto se vuelve turbio bastante deprisa, así que no os preocupéis que os vais a aburrir poco.

Javier Gutiérrez (Álvaro) y María León (Amanda)

No cuento nada más de argumento porque cuanto menos sepáis, más interesante os resultará la experiencia, pero El autor tiene buen ritmo -se hace pesada en algún momento, pero son excepciones-, está estupendamente interpretada tanto por su protagonista como por la tanda de actores secundarios que le complementan y se va poniendo cada vez más tensa hasta llegar a una muy bien pensada resolución que te deja con la sensación de haber invertido bien dos horas de tu vida. Recomendada.

De momento estoy viendo cosas muy dignas, ya os avisaré cuando me encuentre con el inevitable mega-bodrio del festival. Deseadme suerte.

domingo, septiembre 24, 2017

Inmersión: en el amor y en el agua

¡Estoy en el Festival de Cine de San Sebastián (otra vez)! Así que ya sabéis, aquí habrá mucho de cine y poco de todo lo demás durante unos días, y probablemente no me de tiempo a contestar a vuestros comentarios hasta que termine (¡pero sí los leo!). El caso es que mirad, os traigo la peli inaugural:

Inmersión - Cartel

Inmersión (Submergence, Wim Wenders, 2017) trae a James (James McAvoy) y Danny (Alicia Vikander) como los dos miembros de una muy muy complicada relación de pareja en la que James es un agente del servicio secreto británico al que pronto su misión se le irá un pelín de las manos y Danny es una biomatemática que no pararía de hablar del mar ni aunque le fuera la vida en ello -no veáis qué chapa da, en serio-.

James McAvoy (James More) y Alicia Vikander (Danielle Flinders)

La historia empieza muy bien y se va desarrollando como un drama de aventuras construido alrededor de una historia de amor en la que los actores son estupendos -Vikander tiene un poco de pinta de profe buenorra en una peli porno, pero por lo demás está todo bastante bien traído-, los paisajes son preciosos y hasta hay trazas de un sobrio sentido del humor que aligera un poco el no saber si los dos protagonistas van o no a estirar la pata en los próximos cinco minutos de película.

Así que bien durante un buen rato.

Alicia Vikander (Danielle Flinders)

Pero luego... mmmm. No sé.

Como que empieza a hacerse todo un poco repetitivo. Te empiezas a preguntar cuánto rato llevas en la sala de cine y cuánto queda para que se resuelva esa tragedia griega que hay montada en pantalla. Y si una peli te hace preguntarte cuánto queda, mal asunto.

James McAvoy (James More) y Alicia Vikander (Danielle Flinders)

No tengo claro por qué pasa esto; puede ser porque se alarga demasiado el camino a la resolución de la situación y porque hay algunos puntos argumentales que resultan un poco confusos y no queda muy claro por qué están sucediendo, pero el caso es que se acaba haciendo pesada.

Así que bueno, la recomiendo pero sin mucho entusiasmo. Por lo visto los críticos por aquí la están poniendo a parir, pero a mí no me ha parecido tan terrible; simplemente creo que podría haber sido un peliculón si se hubiera sabido mantener la atención del espectador. Al final lo que queda es un producto que es entretenido durante su mayor parte y que presenta con inteligencia pero también desaprovecha el paralelismo entre la oscuridad del fondo del mar y la de la mente humana, volviéndose a ratos bastante incomprensible y altamente frustrante para cuando termina -ojo, que he hablado con compañeros y no tenemos nada claro cómo acaba. Así que igual me resulta frustrante a mí porque se me ha escapado algo-. Y por si sois un poco sensibles, fácil de ver tampoco es; no es que sea terriblemente gráfica, pero el trasfondo del personaje de McAvoy es el extremismo islámico y se cortan más bien poco con las salvajadas que hacen, así que hay que verla teniendo un buen día.

Wim Wenders and Celyn Jones (Thumbs) - Rueda de prensa

La rueda de prensa la han dado el autor del libro en el que se basa la cinta J.M. Ledgard, el director Wim Wenders, su protagonista femenina Alicia Vikander y el actor secundario Celyn Jones. Si os interesa, la podéis ver aquí.

domingo, agosto 20, 2017

He visto a Federer

Salgo de clase de francés (ahora estudio francés) y llamo por teléfono a Bandiera:

Bandiera - ¡¡KEEEEEEEEEEEYYYYYY!!

Bandiera siempre hace eso. Grita eufórico el nombre de su interlocutor, alargando mucho las vocales, como quien se encuentra aleatoriamente con un compañero del trabajo en Roma o con un vecino en Malta. Lo hace cada vez que nos vemos, así que estoy acostumbrada y le respondo igual.

Yo - ¡BANDIEEEERAAAAA! -eso- ¿Seguís por ahí? Ya estoy fuera de clase.
Bandiera - ¡Sí! ¡Vente a Hyde Park, te mando la ubicación!

Me manda su localización por whatsapp y camino veinte minutos hasta Hyde Park, donde me encuentro el escenario habitual cuando quedo con Bandiera: él, su novia Salma, otras tres personas familiares que hoy incluyen a Musker y a Bruco y unos ocho desconocidos. No sabéis la de gente que he conocido a través de estos encuentros.

Hablo un rato con un camarero francés sobre sus peripecias en Londres y después de pasar por otras dos conversaciones diferentes se me acercan Bandiera y Salma.

Bandiera - ¡Key! ¿Sabes qué? ¡Vamos a acampar en Wimbledon! ¡Tienes que venir!

??

Yo - ¿Acampar? ¿Eso no es lo del tenis? No entiendo.
Bandiera - Sí, acampas en la puerta la noche anterior para que te den entradas.



¡¡En este nuevo episodio de "Cosas que se a Key se le escapan por completo", hoy nos introducimos en el desconocido mundo de las personas que hacen noche para ver partidos de tenis!!



Yo - ¿La gente acampa para entrar en Wimbledon? ¿Pero eso es de toda la vida o cómo? ¿Por qué no se saben estas cosas? -en serio, acampar para entrar a ver una competición, qué me estáis contando- En cualquier caso, a mí el tenis tampoco me va mucho, no tendría mucho sentido.

Veo a Bruco y a Musker, que se han incorporado a la conversación y que por lo visto también son parte del plan, encogerse de hombros.

Bruco - ¡Si a nosotros el tenis nos da igual! Pero acampar todos juntos mola, seguro que nos lo pasamos bien.

Mmmm dicho así no suena mal.

Salma - Que sí, si el plan es lo de menos, es por hacer algo en grupo.
Bandiera - ¡Y dormimos todos juntos bajo las estrellas! -levanta los brazos melodramáticamente y separa las manos despacio, enmarcando el cielo-.
Yo - Eso lo dudo porque en este pueblo está siempre nublado, pero la verdad es que suena bien. Sólo que no tengo saco de dormir ni tienda -ni habilidades campestres. La última vez que acampé creo que fue en 2005-.
Musker - ¿Sabes que en estas cosas no hay que llevar una tienda para cada uno, verdad?
Yo - Me voy a tomar eso como una invitación a dormir en la tuya y ahorrarme comprar un cacharro que no voy a volver a usar jamás.
Musker - Claro mujer. Si la tengo que llevar igual, qué más me da.
Salma - Y el saco lo compras en Argos mañana mismo.

Salma dice esto porque el plan no puede ser más express; es martes y la noche la hacemos el viernes. Y así de repente a lo que no le veo sentido es a no ir. Los otros cuatro miembros del equipo no sólo son gente de fiar sino que son una juerga.

Yo - Va. Me apunto.

Vítores varios, especialmente de Salma, que por lo visto está planeando echar a patadas a Bandiera de su tienda y mandarlo a ocupar mi lugar en la de Musker para que así nosotras podamos dormir libres de ronquidos.

Así que me compro un saco baratísimo y horrendo que tres días después comprobaré cumple con su misión a las mil maravillas, hago un par de horas extra en el trabajo el miércoles y el jueves para poder salir pronto el viernes y, una vez mi cerebro ha procesado que esa competición que veo por la tele todos los años sucede en un barrio que está al lado de mi casa (!), cojo el metro en dirección a Wimbledon Park dispuesta a colonizar una parcelita de hierba a la puerta del polideportivo ése tan famoso.

Y esto no me lo imaginaba yo, pero resulta que conseguir entrar a ver un partido de tenis en el campeonato de marras es uno de los procesos más largos, arduos y confusos en los que he participado en toda mi vida. Por si os interesa, sabed que hay tres maneras de comprar entradas:


1. El sorteo

Como la lotería. Mandas tu petición, ojo, con más de medio año de antelación porque las urnas cierran en diciembre y el evento es en julio, y básicamente te conviertes a una religión cuyos dioses sean populares por conceder deseos a sus seguidores. He leído el funcionamiento en la web y eso tiene lagunas por todos lados; no sólo por la antelación con la que hay que tomar la decisión de ir, sino porque los tickets se piden por domicilio, con lo que, si lo he entendido bien, dos compañeros de piso no podrían pedir entradas -se puede pedir un grupo de entradas, pero sólo si todos los del grupo pertenecen a la misma familia-; y por otra parte, no tienes forma de organizar el plan con amigos, ya que te puede tocar entrada a ti y no a ellos. Y si suena la flauta y os toca a todos,  probablemente estéis sentados cada uno a una punta del campo. De locos todo.


2. La venta online

De esto no sé nada, pero me imagino que entras en la web y haces clic en botones como un maníaco para ver si consigues tickets en los tres milisegundos que supongo tardarán en agotarse.


3. La cola

La cola. A ver como os explico esto, porque es lo que hemos hecho nosotros y el proceso es totalmente surrealista. Ha sido hace semanas y todavía estoy confusa.

La idea es que tú, fanático del tenis, te presentes con tus amigos en el recinto de Wimbledon llevando una tienda de campaña para cada dos personas -mentiras todo. A la de nuestro vecino sólo le faltaba venir con patio interior y plaza de garaje-. Cuando hayas usurpado tu cachito de terreno sólo tienes que esperar a que aparezca uno de los trabajadores del torneo con un ticket que parece súper oficial y definitivo pero no lo es en absoluto, que marcará tu lugar en la cola. O sea que te dan un ticket que no te concede la entrada a ninguna parte. Lo que establece es tu posición en la cola. Este papelito te lo dan siempre, pero no significa para nada que vayas a entrar al campeonato.

Una vez tienes ese papelito y los empleados te han dicho que ya puedes clavar tu tienda y que ésa va a ser tu posición definitiva, puedes irte a cenar o lo que te parezca, pero tienes que estar de vuelta en el complejo antes de las diez. No hemos hecho el experimento, pero me imagino que si no vuelves a tiempo (aunque algo de margen darán) pierdes tu posición.

Una vez estás de vuelta tienes hasta las once para hacer lo que quieras -en nuestro caso cenar pizza felizmente mientras jugamos al juego ése de los gatitos que explotan-, momento en el cual el personal irá a avisarte de que hay que irse a dormir.


Dato sobre Wimbledon #1: Si acampas, llévate un abrebotellas y un sacacorchos y te convertirás en el habitante con más amigos del reino.


Después de las once aún puedes quedarte por ahí haciendo el ganso si quieres, pero tienes que alejarte del campamento para que los demás puedan dormir. Entre unas cosas y otras nosotros nos fuimos a dormir a las dos o por ahí.

Y ahora lo chungo. Que yo cuando me apunté al plan de esto no estaba totalmente al tanto.

Los trabajadores van a despertarte a las seis de la mañana.


A LAS SEIS. DE LA MAÑANA.


¿Cómo acabo en situaciones de este tipo siempre? En serio.

Y claro, aquello está lleno de frikis del tenis, así que a las cinco y cuarto de la mañana ya hay suficiente gente correteando y guardando sus tiendas de campaña como para que sea imposible dormir. Así que si pones por un lado el que te has ido a dormir a las mil y por otro que a las cinco y poco ahí no hay quien pare, llegas al...


Dato sobre Wibledon #2: La mitad de esos espectadores que veis de fondo en los partidos por la tele han dormido como tres horas.


Yo sólo me enteré de todo en el primer partido que vi, que resultó ser de está chica tan competente que luego ganó, pero en todos los demás estaba luchando por no quedarme frita. A Bruco le vi echarse siestas de juegos enteros.

Total, que a las seis nos despiertan, nos adecentamos en unos baños que me provocan flashbacks del festival de música aquél al que fui en su día, metemos las tiendas de campaña en las taquillas, y empezamos a hacer la cola como tal.

Aquí vienen horas de caminar despacito hacia el recinto, oyendo a unas señoras gritando precios de sombreros y viendo pasar a unos galgos súper majos con chalecos animando a los tenistas, que resultan ser la propaganda de esta ONG.

En algún momento de la espera más trabajadores aparecen para ponernos una pulserita de un color u otro en función de lo que queremos ver y sobre todo de lo que queda disponible. En general, lo que todo el mundo quiere es, si se puede, pista central (ahí van los famosos, aunque no sé qué ha pasado este año, que han mandado a gente como Nadal y Djokovik a la pista 1 y la gente está cabreada todavía), si no se puede, pista 1, si ésa esta llena también, pista 2 (ahí es donde conseguimos entrada nosotros), si eso está lleno, pues pista 3, y por último, si pista 3 está también vendida, las ground courts, que no sé cómo traducir al español pero significa algo así como "pistas en la planta baja". O igual significa algo totalmente distinto que yo desconozco porque no sé nada de tenis. A saber. La carísima lista de precios la podéis encontrar en la web. Seguimos caminando  (han pasado horas ya desde que salimos de la tienda de campaña por la mañana, recordemos) hasta llegar a las taquillas, en las que descubrimos el absurdísimo...


Dato sobre Wimbledon #3: Wimbledon no acepta tarjetas de crédito en sus taquillas.


Precios de hasta ciento noventa libras y tienes que pagar en efectivo. Muy bien.

Y ya está, una vez pasas por esa odisea, estás dentro del torneo y puedes vagar libremente por el recinto, entrando y saliendo de tu pista de tenis cuando te dé la gana -relativamente. Si están en medio de un partido tienes que esperar al descanso. ¿Se llama descanso en tenis? No sé. Tienes que esperar a cuando los tenistas dejan de jugar un rato y se cambian de lado de la pista-, teniendo siempre el mismo asiento, y cuando estás hasta el cogote de ver raquetas zarandeándose, puedes irte por ahí a ver el área, que la verdad, está guay. Y además puedes descubrir otro par de cosas que molan:

Dato sobre Wimbledon #4: Las fresas con nata son típicas y cuestan un riñón pero están muy ricas.


Dato sobre Wimbledon #5: Los jugadores, que por cierto son todos enormes y tienen una cara de cabreo espantosa, recorren el recinto por los mismos caminos que los espectadores, así que te cruzas por "la calle" con atletas súper famosos. Caminan detrás de empleados del torneo que van por ahí gritando a todo el mundo que abran paso, creando un pasillo para que así ellos puedan llegar a su destino sin pasarle por encima a nadie.


Y lo que a mí me ha resultado enormemente decepcionante:


Dato sobre Wimbledon #6: Si estás viendo un partido y una pelota de tenis llega por casualidad a tus manos, no te la puedes quedar.



Cuando te cae una pelota de ésas encima -justo antes de casi volarle la cabeza a quien tengas delante. Los tenistas éstos tienen mucha fuerza-, si crees que eso es como en los partidos de béisbol de la tele, en los que la gente se queda con la pelota y la guarda de recuerdo toda la vida, lamento comunicarte que en estas situaciones los recogepelotas -a.k.a. esos niños que corren como si les persiguiera el demonio- te observarán fijamente, con esa mirada que tienen que atraviesa las paredes, hasta que se la devuelvas.

Total, que vemos tropocientos partidos, incluído el que os digo de la chica que ganó y cuyo nombre pronuncio cada vez de una manera porque no me acuerdo nunca de la versión correcta, y nos vamos a "La colina" una montañita de hierba en la que te puedes sentar a ver el partido de la pista central (o el que quieran poner, supongo) en una pantalla gigante. En este caso, Federer contra un tío llamado Mischa Zverev. Muy interesante todo, pero cuando juega Federer ya te haces una idea de quién va a ganar, y estamos un poco hasta el moño de tenis ya, así que nos vamos antes de que se termine el partido.

De camino a recoger las tiendas de campaña, oímos a los espectadores que hemos dejado en la colina gritando súper emocionados. Federer ha ganado y está todo el mundo un poco histérico. Pasamos por uno de los edificios del complejo y nos paramos al ver que ahí cada vez se acumula más gente.

¡Oh!

¡Federer va a pasar por allí!

¡Qué guay!

A mí el tenis no me apasiona, pero yo qué sé, Federer lleva ganando partidos chopocientos años y tiene como su encanto verlo. Además ver a alguien famoso siempre mola y este tío es la razón de que la mitad de la multitud que he visto hoy haya elegido comerse catorce horas de cola para venir a Wimb...

Salma - ¡Aaaahh qué emoción! ¡No me puedo creer que hayamos visto a Federer!

¿Eh?

Miro a Musker, que me sonríe encantado de la vida.

Musker - Mira, vienes a Wimbledon y lo último que ves es a Federer pasando por delante de ti.

Um. Uuummmmmm.

Yo - Cuándo... um... eh... yo no...
Musker - ¡Key! ¡Pero si acaba de pasar por ahí! -señala a la puerta del edificio.

MALDITA SEA.

Yo - ¡No fastidies!
Salma - ¿¡No le has visto!?
Yo - ¡Hay mucha gente! ¡No le he visto!
Musker - CÓMO NO LE VAS A HABER VISTO, SI ESTABA AHÍ.
Yo - ¡Que no le he visto! -Musker me mira y toma una decisión-.
Musker - Bueno mira, eso no tiene por qué saberlo nadie.
Yo - Pero es que no le he visto. Ni un poco.
Musker - Que has visto a Federer.
Yo - Pero...
Musker - ¡Que has venido a Wimbledon y has visto a Federer!
Yo - ¡He visto a Federer!
Musker - ¿En serio? ¡Qué guay!

Pues eso. Lo que dice Musker. Que he visto a Federer.

Muy recomendable todo, eso sí. A mí el tenis ni fu ni fa, pero me lo he pasado muy bien; igual hasta vuelvo el año que viene. Si queréis venir, casi id mandando ya vuestra participación en el sorteo. Igual cuela.


p.d. No os fiéis ciegamente de toda la información que he escrito aquí sobre Wimbledon; ha sido una situación muy confusa y puede que haya entendido mal algunas cosas. Y me imagino que las normas cambiarán de un año para otro, así que ante la duda id a la web que anda por ahí arriba enlazada.

domingo, mayo 28, 2017

Los roedores también son criaturas del Señor

Mensaje de Markru:

"Para tu colección sobre 'Londres, the City of Dreams', mi jefe se acaba de encontrar un ratón muerto en su zapato".



Sí. Un ratón muerto. Dentro de un zapato. Que sé que a veces os olvidáis del glamour que inunda esta ciudad y eso no puede ser.

Por si tenéis preguntas acerca de cómo el jefe de Markru llegó a esta situación, os transcribo el resto de la conversación:


Markru: Para tu colección sobre 'Londres, the City of Dreams', mi jefe se acaba de encontrar un ratón muerto en su zapato.
Yo: [muñequito de Cyanide and Happiness con cara de trauma]
Markru: Juro que lo he visto XD
Yo: Pero
Yo: ???
Markru: Deja los zapatos en la oficina porque viene en bici
Yo: ¿Se lo ha puesto con el ratón dentro o cómo?
Yo: Aaaaahhh
Yo: Aaaaaaaaggggghhhhh
Markru: Ha ido a ponérselo y ha notado algo
Markru: Y al sacar el pie ha mirado a ver qué era
Yo: Jajajaja qué asco madre mía
Yo: Es gracioso y horrible a la vez


**** HORA Y CUARTO DESPUÉS ****


Yo: Ahora que estoy en el descanso puedo analizar esto más a fondo
Markru: Jajajaja
Yo: Y me estoy haciendo muchas preguntas
Yo: ¿El ratón vivía ahí y simplemente le tocaba morirse? ¿Lleva tu jefe habitualmente los mismos zapatos o llevaban ahí dos meses sin usar?
Yo: Son cosas importantes
Markru: Mi jefe viene en bici a trabajar
Markru: Llega, se ducha y se cambia
Markru: Y parece que los zapatos estaban aquí
Yo: ¿Pero se pone siempre los mismos?
Markru: Porque los dejaría ayer
Markru: Pues no lo sé
Yo: Quiero decir, igual tiene tres pares
Markru: Pues igual
Yo: Y llevaba sin usar ésos un mes
Markru: Mmmm no sé
Markru: A ese punto no he llegado
Yo: Tiempo de sobra para que el ratón tuviera ahí su casita
Markru: Sólo sé que los dejaría anoche ahí
Markru: No sé más
Yo: A LO MEJOR EL RATÓN ERA FELIZ Y TU JEFE LE HA MATADO
Yo: [Ardilla vestida de vampiro llorando desconsoladamente]
Markru: A lo mejor
Markru: Pero tiene pinta de que no
Markru: De que estaba ya pallá el pobre
Yo: Jajaja
Yo: Suena como cuando la gente tiene un gato y se encuentran regalos muertos en casa
Markru: Jajajaja
Markru: Pues no sé
Markru: Todo lo que sé es que teníamos ratones por la oficina
Yo: No sé pero si soy yo tu jefe ya no llevaría zapatos ever eguein
Markru: Bueno malo será
Yo: ¿Pero en plan, te los encontrabas? O los oías o cómo
Markru: Yo no vi ninguno, pero se había visto alguno
Yo: Qué bien
Markru: Y habían llamado a una empresa para mirarlo
Yo: Mirarlo, eso es lo que hacen. Porque lo que es acabar con el problema jamás
Markru: Jajajaja
Yo: Pero oye, mirarlo lo que quieras
Markru: Eso
Yo: La única vez que he visto eficacia en este aspecto fue cuando una amiga encontró una rata correteando en su piso en Ealing y le mandaron a un perro pequeñajo y súper cabreado que enganchó a la rata y se la cargó
Markru: Jajajaja ya no quedan de ésos XD
Yo: Imagínate. Tu oficina llena de perros corriendo para acabar con los ratones [confeti]
Markru: Las risas


Pensaría uno que a lo mejor el ayuntamiento podía plantearse que Londres tiene un problema con los ratones, pero parece que no. Parece que es gente que está a gusto con la vida y con tener sus casas llenas de roedores.

Por mi parte, últimamente hay una estación de metro en la que siempre me encuentro uno. Si le sigo viendo le llamaré Remy y nos haremos amigos, supongo. Los ratones no se van a ir de la ciudad, así que habrá que adaptarse.


p.d. Markru y Sledge han tenido la feliz idea de ponerse a hacer un podcast y resulta que está bien y todo. La temática tiene la homogeneidad de un bote de melocotón en almíbar, pero el caso es que los temas son entretenidos y hasta se aprenden cosas. Si os aburrís y le queréis echar un vistazo, podéis descargar los episodios haciendo clic aquí o buscando Deuvedé en la app que uséis habitualmente para escuchar podcasts.