jueves, octubre 19, 2017

FIRE KILLS CHILDREN

Mirad lo que se ha encontrado mi compañero de piso por casa:



Efectivamente, es una caja de cerillas que reza



¡PELIGRO!
EL FUEGO MATA A LOS NIÑOS


Mi elemento favorito es el crío de la imagen, que te pide con la mirada que llames a los servicios sociales porque su madre le ha prendido fuego otra vez.

Así que eso, con los adultos no hay problema porque somos todos ignífugos, pero si hay niños cerca acordaos de tener cuidado con las llamas.

sábado, septiembre 30, 2017

Wonders of the Sea 3D y La odisea: los Cousteau están en el SSIFF todo el día

Porque la vida es extraña, ahora Arnold Schwarzenegger narra documentales sobre peces. Así que teniendo como única motivación el que me hacía ilusión ver a este señor en persona, me fui el otro día al cine en el que proyectaban Wonders of the Sea 3D (ID, Jean-Michel Cousteau y Jean-Jacques Mantello, 2017) que, resulta, es una preciosidad visual y te da ganas de dejar tu trabajo y dedicarte a bucear durante el resto de tu vida.

Wonders of the Sea 3D - Cartel

Obviamente argumento no tiene ninguno -coral, pez, pez, coral, crustáceo, pez grande, otro crustáceo. Y así hora y media-, pero es instructivo, bonito de ver y con un 3D muy logrado, acompañado por efectos de sonido que hacen que el resultado final sea realmente espectacular.

Si podéis verlo en el cine con las gafas y todo el asunto del 3D, os lo recomiendo.

Wonders of the Sea - Fotograma (os diría quiénes son los que salen en la imagen, pero vestidos así no los distingo)


Lo único malo es que los Cousteau en todo lo que hacen meten un mensaje ecologista al final, con lo que te comes imágenes deprimentes de mares medio muertos. Triste pero necesario, supongo.

Lo que por cierto me recuerda que vi otra peli sobre esta familia en el festival del año pasado y no os la llegué a contar, así que os hago un resumen rápido, aprovechando que estamos con los peces y eso.


La odisea (L'Odyssée, Jérôme Salle, 2016)

La odisea - Cartel


La Odisea cuenta la vida del explorador Jacques Cousteau (Lambert Wilson), que por lo visto era a partes iguales un entregado ecologista y un mujeriego bastante impresentable, y la de su hijo Philippe (Pierre Niney), que siguió sus pasos como explorador del mar (toda la familia está metida en el tema, por lo que enseñan en Wonders of the Sea).

Lambert Wilson (Jacques Cousteau)


Este drama empieza bien porque al principio es ágil y avanza de forma bastante ligera, pero al cabo de un rato pierde ritmo y se hace un poco larga. Eso sí, es estéticamente muy agradable de ver (el mar es lo que tiene), los actores hacen un buen trabajo (los dos mencionados arriba y también Audrey Tautou, que interpreta a la sufrida mujer de Jacques) y consigue transmitir eficazmente el amor que siente esta familia por el mar, aunque sin alejarse nunca del plano personal.

Así que no creo que sea la peli de vuestra vida, pero se deja ver sin problema.

Si sois gente peculiar y os interesa la rueda de prensa de La Odisea, la podéis ver aquí, y si queréis ver la de este año, Wonders of the Sea 3D, la tenéis aquí, aunque en ésta última hablaron de lo que les dio la gana a ellos en vez de hacer caso a los periodistas, así que merece la pena más bien poco.


El festival termina hoy; en breve dejaré de dar tanto la turra con el cine (siendo "tanto" una palabra importante). Cuando acabe igual puedo apuntarme a clases de submarinismo o algo.

jueves, septiembre 28, 2017

65SSIFF: estrenos 29 de septiembre

Aprovechando que mañana estrenan en España un par de pelis que he visto estos días, os cuento mis impresiones para ayudaros a decidir qué ver:


La Cordillera (ID, Santiago Mitre, 2017)

La Cordillera - Cartel

Como proyección especial dentro de la Sección Oficial del 65 Festival de Cine de San Sebastián se ha proyectado este título, cuyo protagonista es el presidente de Argentina (Ricardo Darín), que tendrá que lidiar con una importante decisión política y a la vez encargarse de que la delicada salud mental de su hija (Dolores Fonzi) no se termine de ir a pique.

Dolores Fonzi (Marina Blanco)


A medio camino entre lo político y lo personal, La Cordillera intenta ser súper misteriosa e intrigante pero, aunque a ratos lo consigue, al final lo que hace es más bien sembrar mil dudas que nunca se resuelven. No es en absoluto aburrida pero tampoco acaba de conseguir enganchar, y no deja una sensación nada satisfactoria al terminar de verla. La recomiendo si no tenéis nada mejor que ver, pero tampoco pasa nada si os la saltáis.


La llamada (ID, Javier Ambrossi y Javier Calvo, 2017)

La llamada - cartel

María (Macarena García) y Susana (Anna Castillo) son dos adolescentes de ésas que no se separan casi ni para dormir, que están pasando el verano en un campamento de monjas y cuyo sueño es triunfar con su grupo de electro latino. Todo normal si no fuera porque, ojo, a María se le aparece Dios por las noches y le canta canciones de Whitney Houston.

María (Macarena García) y Sor Bernarda (Gracia Olayo)


No os vayáis. Que mola. Ya se que no tiene ningún sentido, pero igual precisamente por eso esta comedia es una juerga. Las dos protagonistas son unas Jennies de tomo y lomo y las dos monjas que llevan el campamento (Belén Cuesta y Gracia Olayo) son una risa también. Incluso como musical es más que tolerable porque hablan mucho más de lo que cantan, además de tener una música estupenda. Vedla. De verdad. Tiene cero pretensiones y te deja de un humor estupendo.

Javier Ambrossi y Javier Calvo - Rueda de prensa de La llamada

Y ya está. Si queréis ver las ruedas de prensa, la de La Cordillera está aquí y la de La llamada la podéis ver aquí. Se dejan ver, son todos gente entretenida.

Aún me queda día y medio de festival, así que volveré pronto con más carteles de pelis y críticas y cosas de éstas. No vaya a ser que me echéis de menos.

miércoles, septiembre 27, 2017

Cómo contraer disentería

Dejadme que os cuente algo que no tenga que ver con cine, a ver si así evitamos que nos dé una sobredosis:

Hace no mucho una amiga me invitó a una barbacoa en su casa, y allí conocí a una encantadora pareja española que convirtió la habitualmente agotadora experiencia de acudir a una fiesta en la que no conoces a nadie en una tarde de lo más entretenida. Vamos a llamarles Sandy y Danny.

Entre unas cosas y otras acabamos hablando de mi deleznable excompañera de piso, lo que nos adentra en el sórdido tema de los malos habitantes en casas de alquiler. Así me entero de que el padre de Danny trabaja adecentando propiedades entre un inquilino y el siguiente.

Danny - Si te digo las cosas que he visto en esos pisos, uf -Danny ayuda a su padre con algunos trabajos-. Mira, una vez fuimos a vaciar el piso entero, a deshacernos de los electrodomésticos viejos y eso, y cuando abrimos la nevera ahí se movía todo.

Me estaba quedando yo sin material para mis pesadillas. Gracias Danny.

Yo - NO FASTIDIES QUÉ ASCO.
Danny - Ya te digo.
Yo - ¿Y qué hicisteis?
Danny - Pues precintar la nevera y deshacernos de ella cerrada.

Gente de recursos. Yo me habría ido a llorar a un rincón.

Yo - Aaahh pues sí, qué buena idea. ¿Y eso es lo peor que has visto?
Danny - Uy, qué va. Nos hemos encontrado lefazos en las paredes -Oh virgen santísima. ¿Es "lefazo" la palabra más desagradable que he escuchado en lo que va de año? Yo digo sí-.
Yo - PERO QUÉ DICES.
Danny - Te lo prometo.
Yo - ¿Pero en qué momento alguien siente la necesidad de eyacular en una pared?

Estoy pensando ahora mismo que igual debería dejar de juzgar a la gente. El amor no tiene fronteras y a lo mejor los muros de la casa eran súper sexys.

Sandy - Eso es para fastidiar al dueño, claro.
Yo - No sé si el inquilino es gentuza o si el casero es un hijo de Satanás y se lo ha ganado a pulso. He visto de todo.
Sandy - Mira, yo me he encontrado a unos cuantos caseros que se merecen eso y más.
Yo - En realidad yo también -les cuento lo de mi acogedora casa en Hounslow-. Pero nunca hago nada porque no quiero perder la fianza.
Sandy - Uy, hay maneras.

Mi sentido arácnido me dice de que estamos a punto de aprender algo fascinante a la par que increíblemente útil.

Yo - Por favor.
Danny - Mira, compras casquería. Restos de pescado y marisco y eso. Desmontas las luces que van integradas en el techo, metes ahí todo y vuelves a cerrar. Al cabo de unos días, cuando tú ya no estés allí, la peste será insoportable y el casero se volverá loco buscando el origen del olor.

Madre mía. Es horrible y brillante a la vez. En serio.

Yo - Si la gente a la que se le ocurren estas cosas usara sus superpoderes para hacer el bien habíamos curado el cáncer ya. Me lo apunto para un momento de crisis.
Sandy - Pero vamos yo lo que os iba a contar es sobre una compañera de piso que tuve, que era lo peor.
Yo - ¿Era lo peor por qué? ¿Otra cerda, como Bonnie?
Sandy - No, ésta es que estaba loca; cuando se aburría montaba bronca.
Yo - ¿Bronca sobre qué? ¿Contigo?
Sandy - Sobre todo con otro de los compañeros; se iba a su habitación y le gritaba por lo primero que se le ocurriera.
Yo - Menuda colgada. ¿Y qué hiciste?

Danny sonríe de oreja a oreja.

Danny - ¿Les vas a contar la peor?
Sandy - Sí.
Danny - Se lo cuento yo.
Sandy - Vale.
Danny - Pues lo que hacía Sandy era...

Este trozo de conversación me lo voy a saltar.

Sandy - DANNY ESA HISTORIA NO ERA YO DECÍA LA DEL CEPILLO DE DIENTES CÓMO CUENTAS ESO.
Danny - ¡Anda! Vaya, pensé que te referías a la otra.
Sandy - NOOOOO.

Entre risas y recuperándome de la batallita que, repito, no os pienso contar, le pido a Danny que me explique lo que sea que me fuera a decir inicialmente.

Sandy - Pues mira, un día me tenía ya tan hasta los cojones que me fui al baño, cogí su cepillo de dientes y... -Sandy hace un gesto circular, paralelo al suelo, con la mano-.
Yo - Y qué. Qué quiere decir eso. QUÉ HICISTE CON EL CEPILLO DE DIENTES.
Danny - En el servicio -imita el movimiento circular de Sandy-.
Yo - NO -Sandy y Danny se parten-.
Sandy - Sí.
Yo - ¿¿Pasaste el cepillo de dientes por dentro del servicio en serio??
Sandy - Que la tía era lo peor. Se lo merecía.


Y esa es la historia de hoy. La moraleja es que si cabreáis a vuestros compañeros de piso igual mágicamente contraéis disentería.

Sed felices y acordaos de lavaros los dientes antes de iros a dormir. En breve vuelvo con más críticas.

lunes, septiembre 25, 2017

El autor: que quiero ser escritor

Álvaro (Javier Gutiérrez) es El autor (ID, Manuel Martín Cuenca, 2017), un hombre obsesionado con convertirse en escritor que, tras sufrir un drama personal, se muda a un edificio lleno de pintorescos vecinos que le ayudarán, tanto si quieren como si no, a escribir su novela.

El autor - Cartel

Esta historia, que está a medio camino entre el thriller y la comedia -por mucho que su director se haya empeñado en la rueda de prensa en que no contiene humor en absoluto- y que es a partes iguales entretenida e ingeniosa, convierte al espectador en compañero de aventuras de Álvaro, que hará todo lo que sea necesario para cumplir su sueño de escribir un libro.

Suena entrañable pero el asunto se vuelve turbio bastante deprisa, así que no os preocupéis que os vais a aburrir poco.

Javier Gutiérrez (Álvaro) y María León (Amanda)

No cuento nada más de argumento porque cuanto menos sepáis, más interesante os resultará la experiencia, pero El autor tiene buen ritmo -se hace pesada en algún momento, pero son excepciones-, está estupendamente interpretada tanto por su protagonista como por la tanda de actores secundarios que le complementan y se va poniendo cada vez más tensa hasta llegar a una muy bien pensada resolución que te deja con la sensación de haber invertido bien dos horas de tu vida. Recomendada.

De momento estoy viendo cosas muy dignas, ya os avisaré cuando me encuentre con el inevitable mega-bodrio del festival. Deseadme suerte.